Crítica / Comentario de Transformers: El despertar de las bestias

 𝘾𝙧𝙞́𝙩𝙞𝙘𝙖/𝘾𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩𝙖𝙧𝙞𝙤 𝙙𝙚 𝙏𝙧𝙖𝙣𝙨𝙛𝙤𝙧𝙢𝙚𝙧𝙨: 𝙀𝙡 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙩𝙖𝙧 𝙙𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙗𝙚𝙨𝙩𝙞𝙖𝙨

Hoy he visto la nueva entrega de Transformers, el despertar de las bestias; cinta que continua la franquicia iniciada ya en el cada vez más lejano año 2007 como consecuencia de la colaboración entre Steven Spielberg y Michael Bay, que a su vez actúa como secuela de la película Bumblebee, que sirvió como “reinicio” o “reboot” de la propia marca en el cine. De este modo, nos encontramos con esta película ante un largo bastante entretenido que continua el estilo marcado en su predecesora y que deja claras las intenciones de mantener y prolongar lo máximo posible en el tiempo a esta saga en la gran pantalla.


Hay que decir que aunque la dirección y la parte técnica corra a cargo de otras personas, tanto Spielberg como Bay continúan poniendo el cazo como productores ejecutivos y, de algún modo, aunque es clara la diferencia con la fórmula que estableció Michael Bay y que tan buenos resultados le dio en su momento, sí que mantiene un tono que inevitablemente y afortunadamente, en mi opinión, recuerda a las primeras entregas, sobre todo a la primera de 2007 donde la carga narrativa (para bien y para mal) pesaba mucho más que mostrar personajes a mansalva a darse de hostias en la pantalla, como sucedía con las últimas entregas dirigidas por Bay.


En esta nueva etapa ideada con el único fin de mercantilizar aún más los famosos juguetes transformables nos encontramos con una narrativa mucho más cercana a la serie de animación clásica y con muchas más referencias y detalles que los más eruditos en la materia disfrutarán mucho, no es mi caso y por tanto he tenido constantemente la sensación de estar perdiéndome guiños, gags o “huevos de pascua” ya que no recuerdo en absoluto nada de los dibujos a nivel trama ni de los clásicos ni de lo más moderno más allá de los diseños que siempre perduran en el recuero como es el camión chato rojo y azul que caracteriza a Optimus Prime.


Ello no es motivo para no disfrutar igualmente de la película, la cinta es en su conjunto un autentico espectáculo visual que cae inevitablemente en algunos clásicos WOKE tan típicos últimamente en el cine, pero sabe gestionarlos y torearlos de forma que se queden en lo secundario y el protagonismo recaiga en los robots transformables y su historia más que en la de los humanos protagonistas. En este sentido, es evidentísimo que la intención es ir forjando un Optimus Prime y toda una amalgama de Autobots y todo tipo de razas de Transformers con sus propias tramas, relaciones, etc… motivo por el cual tal vez a mí me sigue sin resultar tan atractivo este “prime” como lo era el de la etapa de Michael Bay. Aquel era todo un líder, con una epicidad increíble, sin embargo este es un “aprendiz” digámoslo así, y sospecho que la intención es ir dándole más desarrollo a pildoritas conforme se realicen secuelas, que no van  a ser pocas a tenor de como finaliza la cinta, toda una sorpresa para los fanáticos de los juguetes de Hasbro, y no, no hablo solo de robots transformables… Marvel parece que ha hecho cátedra con la idea de “multiversar” o “crossovear” personajes, y no diré más para no joder la sorpresa final, pero estoy convencido que llegará un punto en el que veremos a Toretto de Fast and Furious conducir un transformer.


En lo que se refiere a la acción, correcta y bien llevada, con efectos visuales muy buenos y bien ejecutados incluso en escenas diurnas, y como mención a la trama pues una historia bastante simple, que funciona bien, ya que parece mezclar elementos de la serie de dibujos clásica con productos más actuales como las adaptaciones recientes de Netflix y juega un poquito con la siempre útil y socorrida recurrencia a los viajes en el tiempo, las líneas temporales…
En definitiva, es un filme familiar que gustará en general pues entretiene bastante, que no es pretenciosa en cuanto a trama, que ofrece lo que promete y quizá se acerque más a los inicios de la saga en el cine allá por 2007 que a los derroteros que ya se iban viendo en las últimas entregas de Bay, algo que según a ojos de quien puede pesarle para bien o para mal, en mi caso cumplió y sí, seré raro y seguramente mi opinión sea consecuencia del escaso recuerdo que tengo del material clásico original, pero me sigo quedando con la primera entrega rubricada por un Michael Bay extremadamente influenciado por un Spielberg que aunque sigue poniendo el cazo se ha ido alejando de la saga en lo que a la parte creativa y de producción se refiere.

𝐍𝐨𝐭𝐚: 𝟕/𝟏𝟎