Linterna Verde

Las posibilidades que tiene el universo a la hora de explotarse para realizar historias de ciencia ficción y crear superhéroes pintorescos, no tiene límites.  Toca comentar la última cinta que fui a ver al cine, una de superhéroes, Linterna verde.
Pocas esperanzas tenía en el film tras haber leído las cientos de críticas destructivas y negativas que unos cuantos, con todo el derecho del mundo, realizaron en diferentes medios de comunicación. Sin embargo, no me encontré con un producto desagradable, no vi una mala película, simplemente disfruté con un despliegue sencillo y bien traído de efectos especiales comandados por un superhéroe muy curioso.
A mí la película me gustó, y lo hizo porque sin llegar a ser una cinta que pueda pasar a la eternidad, nos mostró un personaje alegre con unos poderes originales muy atractivos. Por supuesto que yo desconozco la historia de este señor en los comics, jamás en mi vida leí una de sus historias o conocí algo en referencia a él, de manera que no me voy a pronunciar sobre si es una buena adaptación o no, únicamente les diré que si se quieren divertir esta es su película.
La crítica se ha ensañado con ella, personalmente opino que muchos críticos deben intentar entender que un superhéroe es un superhéroe y no todos tienen que ser unos oscuros y depresivos personajes. A todos les encanta el Batman de Nolan, la primera película de Ironman también es alabada por muchos, pero señores míos, a mí también me han gustado esas cintas y no por ello exijo que todos los demás superhéroes tengan que ser así. La mayoría de analistas se ha acostumbrado a juzgar cada nueva película de superhéroes comparándola con El caballero oscuro, y no debe ser así. Dense cuenta que cada personaje tiene una forma de ser, actúa de una manera y la historia varia, no es lo mismo adaptar un señor que se enfunda en un traje y que no tiene poderes, para combatir el mal con armas y aliados que un señor que viaja por el universo formando parte de un grupo de defensores intergalácticos. ¿Qué esperaban de Linterna verde? ¿Un drama?
La cinta nos cuenta  básicamente que Hal Jordan, un piloto estadounidense de las fuerzas aéreas, es elegido por el anillo de uno de los “green lanterns” para formar parte de los mismos como uno más. Este cuerpo de élite espacial que protege la galaxia de toda amenaza está formado por miles de seres extraterrestres entre los que Hal Jordan no acaba de encajar dada su naturaleza humana, la raza más joven del universo y con menos avances. Sin embargo, cuando hace aparición el terrible villano Parallax, Hal será el único capaz de enfrentarse a él. Sí, lo sé, esta película tira de tópicos por arriba y por abajo, no aporta nada nuevo en el horizonte y el desarrollo es el mismo de siempre, chico que le gusta chica y que de repente adquiere poderes sobrenaturales que trata de esconder mientras decide si está preparado para afrontar la responsabilidad de convertirse en superhéroe… Pero no sé porque, esta película reavivó en mí los recuerdos de aquellas cintas de superhéroes como Superman, que basándose en la más sencilla mecánica narrativa, te engancha y atrapa hasta formar parte de la historia.
El director y los guionistas utilizan recursos muy simples para contar la historia y centran el máximo despliegue en lo que mejor ofrece la cinta, los efectos especiales absolutamente geniales. Todo el grueso de la historia se narra en varios momentos con la voz en off de alguno de los personajes que está contando los acontecimientos, de este modo se ahorra metraje  innecesario  y se profundiza más en la acción. Hay que tener en cuenta que esta película dura 114 minutos, algo ridículo si tenemos en cuenta la duración del resto de películas de superhéroes que nos muestran el arranque del personaje y en ese sentido sí que me habría gustado un poco más de material en torno a los personajes principales, sobre todo al mundo extraterrestre donde vivían los Lanterns, un mundo precioso lleno de detalles que podría haberse potenciado más.
Por supuesto todo es mejorable, el guión no es malo pero tampoco es una obra de arte, mis temores sobre que la película fuera una especie de parodia o una comedia hacia el personaje quedaron infundados cuando realmente es una película de ciencia ficción con ciertos toques graciosos que alivian un poco la rápida sucesión de situaciones que, sorpresivamente, se toman todos con una naturalidad pasmosa, como si todos los días te encontraras con un extraterrestre malherido que te otorga un anillo con superpoderes.
Yo habría incluido más metraje, posiblemente hubiese potenciado la parte alienígena, y dejaría la duración total en 130 minutos ya que 114 creo que saben a poco. En la parte técnica no puedo más de decir que los efectos especiales me siguen sorprendiendo dia y dia y que cada vez las películas son más realistas, tal mente parece que estás en ese planeta con ellos y yo la he visto en 2D, pero sospecho que en 3D no defraudaría.
Las interpretaciones de cada actor son simplemente correctas, no hay que destacar ningún aspecto sorprendente y cumplen con el cometido para el que están ahí. En definitiva, se trata de una buena película de ciencia ficción, divertida de principio a fin, con una serie de secuencias que en 3D han de ser flipantes, como los créditos, y con una narrativa muy sencilla. Gustará a aquellos que disfrutan con el cine de superhéroes más usual y visual, no gustará a aquellos que se empecinen en compararla con Batman o Ironman, y a los fans del personaje no sé qué decirles ya que desconozco la historia original.

Mi nota: 8,5

Capitán América

De nuevo, y ya van unas cuantas veces, Marvel consigue llevar con éxito a la gran pantalla a uno de sus personajes más carismáticos. Capitán América, el primer vengador, es una cinta espléndida que demuestra una vez más la calidad que se puede conseguir haciendo las cosas bien y teniendo un mínimo de apego por el personaje.
La cinta nos sitúa en la segunda guerra mundial, en los orígenes del Capitán América. Steve Rogers es un joven enclenque y débil, con varias enfermedades y muy poca masa muscular, que sueña con poder alistarse en el ejército de los Estados Unidos y poder así servir a su país. Cada uno de sus intentos por entrar son inútiles hasta que conoce al doctor Erskine, quién se fija en él para utilizarlo como voluntario a someterse al suero del Supersoldado, una fórmula ideada para potenciar las capacidades humanas hasta límites increíbles dotando al sujeto de, entre otras cosas, fuerza descomunal y resistencia sobrehumana. Con tales capacidades, Steve Rogers será el pilar central de un ejército que deberá detener al terrible Johann Shmidt, también conocido como Cráneo Rojo y que planea gobernar el mundo.
No hay duda que desde que Marvel se hace cargo de la adaptación de sus comics, la calidad es mayor y los fans pueden estar considerablemente más tranquilos. No se encontrarán con cambios pronunciados en la historia o idas de olla como, por ejemplo, la saga X-men. Además, la idea de unir en la gran pantalla el universo de la editorial entrelazando cada una de las películas, es realmente estupenda.
En esta película todo está perfectamente adaptado, la apariencia de los personajes es genial, solo hay que fijarse en Cráneo rojo que es un calco de su homónimo dibujado o en el estupendo y realista aspecto del Capitán América que, sin prescindir de sus carismáticos colores y sus típicas alitas en la cabeza, consigue mostrar un héroe nada ridículo y serio a la par que gracioso. Esto es previsiblemente consecuencia de un buen guión que sabe reírse del personaje, y con el personaje. Chris Evans lo borda, su simpatía y simplicidad a la hora de encarnar a Rogers hacen que el personaje sea más querido y sumando esto a la calidad interpretativa del resto del reparto, el producto final es una cinta de acción y ciencia ficción que todo el mundo puede ver y disfrutar sin temor a arrepentirse de pagar una entrada.
Me encantó Hugo Weaving como Craneo Rojo, un completo loco sin duda; Tommy Lee Jones como el coronel Chester Phillips es una autentica delicia, y aunque el papel que le corresponde a la actriz Hayley Atwell, la directora de la RSS Peggy Carter, es predecible y simple, protagoniza en más de una ocasión divertidas secuencias que demuestran el enorme feeling que hay entre los actores.
Las secuencias de acción son preciosas, están muy bien hechas, todo se sucede de manera trepidante, hay momentos en los que tienes que moverte en la butaca y es un continuo espectáculo visual que rinde merecido homenaje a tan emblemático personaje. Por supuesto mencionar la aparición siempre estelar del genial Stan Lee, en esta ocasión su secuencia brilla de nuevo como una de las más simpáticas que recuerdo.
No es una cinta compleja, el guión es bueno pero sencillo, no hay giros bruscos ni sorpresas destacables, la narración en directa y consigue mantenerte atento a la pantalla sin buscar intrincadas tramas secundarias que puedan confundir al espectador. Es además muy agradable localizar cada guiño a películas anteriores y comics de Marvel, mismamente el padre de Tony Stark alias Ironman es un acierto. Y mucho ojito, quiero destacar la extraña importancia y protagonismo que tienen los compañeros que acompañan al capi en su lucha contra Cráneo Rojo, todos muy peculiares y pintorescos así como la chica, con una punteria más que espectacular… ¿Podría ser que…?
Un detalle primordial es la lograda ambientación de la época en la que nos sitúa la historia, mezclada con los futuristas artefactos como el tren blindado Nazi, una delicia visual sin duda que ayuda a introducirse más aún en la acción. Además, la música de Alan Silvestri en combinación con los temas retro que aparecen durante el metraje, aderezados con un sonido propio de aquellos años, trasforman la sala de cine en una máquina del tiempo a los años 40.
No tengo nada malo que decir de esta película, todo me ha gustado, está cortada bajo el mismo patrón que Thor y sin duda es la antesala de algo que nos dejará a muchos estupefactos si se hace con la calidad y el mimo con el que se están haciendo estas últimas entregas de los héroes de Marvel. Por cierto, recordad no abandonar la sala hasta que finalicen los créditos, en esta ocasión no hay escena secreta, hay otra cosa mucho más interesante.

Nota: 8,5

Transformers III, El lado oscuro de La Luna

Por fín llegó el momento, ya se ha estrenado la tercera entrega de la saga robótica Transformers, una saga que como todos saben nace de los juguetes originales de compañía juguetera Hasbro y de la conocida serie de animación de los años 80. Si algo me llama la atención de esta saga es la rapidez con la que hemos visto todas las entregas en el cine, hay que pensar que entre película y película han pasado solamente dos años.
Detrás de este proyecto, llevan desde la primera entrega la pareja formada por Steven Spielberg y Michael Bay, dos pesos pesados que en combinación con el compositor Steve Jablonsky han llevado a estos muñecos transformables al éxito cinematográfico más evidente de este tipo de filmes. Como ya sucedió con las entregas precedentes, salí de la sala entusiasmado habiendo disfrutado de un enorme espectáculo de entretenimiento y efectos especiales espléndidos.
Transformers 3: La cara oculta de la Luna es la conclusión de una saga que sorprendió con su primera entrega y que cierra en forma de trilogía la historia de Sam Witwicki con sus adorados Autobots. En esta ocasión, la trama nos sitúa algún tiempo después de los acontecimientos sucedidos en la segunda parte donde, recordemos, Megatron (villano de la historia) quedó seriamente dañado. El argumento nos narra que la llegada del hombre a la luna, en 1961, tenía un motivo mayor que el de pisar por primera vez el satélite terrestre; en la parte más oscura de la Luna se ocultaba un secreto trascendental del mundo de los Transformers, y los humanos (como siempre) ocultaron este hecho a los Autobots que, tras un complejo plan de los malvados Decepticons, deberán demostrar a los seres humanos que deben confiar en ellos. Optimus y su pandilla se encuentran en esta entrega ante el rechazo de la humanidad por la que tanto han combatido.
Esta película es muy superior a la segunda entrega, recupera aspectos atractivos de la primera, mantiene elementos divertidos de la segunda y aporta nuevos contenidos que hacen las delicias del espectador desde el primer momento en que los robots aparecen en pantalla. 155 minutos de metraje que se pasan volando ante la trepidante acción y el buen hacer de un director experto en la acción más apabullante, que en esta ocasión ralentizó las secuencias de batalla entre los robots haciendo que estos sean mucho más visuales y menos confusos a la hora de luchar entre sí, y este es un elemento muy importante ya que uno de los mayores atractivos de esta saga es ver la trepidante batalla que disputan los absolutos protagonistas de la cinta que son sin duda ninguna los robots.

Michael Bay aprendió de los mayores errores de la segunda parte y los suprimió, tales fallos eran los incesantes y estúpidos chascarrillos que un montón de personajes se encargaban de soltar a cascoporro y los cabos sueltos del guión que aquel momento resultó ser para muchos demasiado pueril. Yo no soy uno de los que quedaron defraudados con la segunda entrega, sí reconozco su inferioridad pero no acepto las terribles críticas de muchos y esta tercera parte cerrará la boca a unos cuantos ya que regresa al estilo de la primera película pero ahonda más en la personalidad de los personajes, reales y mecánicos, e incluye una épica memorable llena de sentimientos y secuencias trágicas, dignas del mejor filme bélico.
En esta ocasión también se mantienen los chascarrillos, pero esta vez en su medida apropiada, con dosis moderadas, protagonizadas únicamente por el imprescindible (y creo que el único que puede hacer chascarrillos en condiciones) John Turturro; Además, se recuperan los pequeños robots traviesos y personajes secundarios que aportan su granito de humor tal y como sucedía en la primera entrega, véase los padres de Sam con sus comentarios vergonzantes del chico o la aparición estelar de John Malkovich haciendo de empresario un tanto peculiar.
El guión mejora notoriamente, es sencillo, no se complica, pero consigue enganchar con sus giros inesperados y no deja cabos sueltos como pasó anteriormente. Cuenta la historia, se desarrollan los hechos, se hace referencia a las entregas anteriores para poder seguir la trama y prescinde de complicaciones innecesarias intentando abrir diferentes líneas argumentales, se mantiene así en un formato lineal pero sorprendente. La naturalidad de los efectos especiales es espléndida, puedes estar viendo una escena entre los personajes humanos en un primer plano y ver como a sus espaldas o en el cielo se está sucediendo una guerra entre naves espaciales, Decepticons, Autobots y demás seres extraterrestres como si de una puesta de sol se tratase.
Sorprendente también la evolución de los robots, con una carga sentimental fuerte, con escenas épicas llenas de emoción  y con unas personalidades desarrolladas que es lo que a mí me gusta, de nuevo vemos como los Transformers se relacionan entre sí, como tienen cadenas de mando y como entre ellos hay rivalidades, amistades, parentescos y demás rasgos propios de los humanos. Por cierto, tal y como dijo Bay en su momento, no da pie a una cuarta entrega ya que  todo queda bien cerrado y, lejos de dar ningún spoiler, los fans de los Decepticons van a tener que cerrar los ojos en la parte final de la película. La historia termina correctamente, todos los personajes tienen un final (no digo si malo o bueno) y me gustaría que no hubiese otra entrega ya que estropearía el cierre.
Mencionar también a la nueva chica florero, a Megan Fox no se la echa de menos porque queda completamente relegada al olvido ante la impresionante, espectacular y brutal Rosie Huntington-Whiteley, que interpreta a Carly, la novia de Sam. Sinceramente no me entra en la cabeza como una mujer así puede ser la novia de un tío como ese… es increíble que este chaval tenga esas increíbles reinas de lo sexual para él, pero bueno, afortunado el muchacho (risas). Al igual que su antecesora morena, no aporta nada a la historia y su aparición únicamente se limita a enseñar muslo, culo, escote y unos labios que a cada segundo que aparecen en pantalla apetecen besar (supongo que ese es el motivo de los constantes primeros planos). Punto negativo para Bay el que no incluyese ningún robot femenino, habría estado guapo.
El resto de interpretes cumple con su cometido ya que el protagonismo se lo llevan los robots, como debe ser (risas). Repiten los mismos de las anteriores entregas como John Duhamel, Tyrese Gibson, Shia LaBeuf, John Turturro… y se incorporan como papel principal destacable la rubia mencionada anteriormente y el villano humano de la película Patrick Dempsey. Por supuesto la aparición estelar de John Malkovich no tiene desperdicio, aunque no es el único cameo, en esta película se hace continua referencia a los primeros astronautas que llegaron a la Luna y en una secuencia aparece el mismísimo Buzz Aldrin. Sí el verdadero astronauta que pisó la Luna hace años, aparece en la película a modo de cameo especial.

Transformers 3 es una cinta para ver en 3D o 2D, como se prefiera. Yo opté por la primera opción y no me arrepentí, disfruté como un niño el día de reyes. Es una gran película, una estupenda cinta de acción y entretenimiento puro y duro con la que regresas a la infancia y disfrutas de verdad en el cine. Yo la recomiendo encarecidamente, es muy buena y desde luego supera a la segunda con muchísima diferencia. Para grandes y pequeños, para fans y profanos en la materia… Michael Bay lo vuelve a conseguir y pese a las duras críticas que, una vez más, algunos están vertiendo sobre esta película, a mi me encantó.
Antes de terminar con la crítica voy a mencionar los robots que aparecen en esta entrega por parte de los bandos correspondientes. En primer lugar, por parte de los Autobots tenemos como no podía ser de otra manera a Optimus Prime, su líder por antonomasia que conserva  su modo de vehículo de un camión azul Peterbilt 379 con pintura de unas llamas rojas, y con la adición de un remolque similar a su homólogo en la versión animada G1, además de que en esta película tendrá la capacidad de volar con las alas de Jetfire (recuerdo a los lectores que Jetfire es el robot anciano que aparecía en la segunda entrega y que se sacrificó para ayudar a Optimus, quien se ensambló parte de sus piezas).
También están en el equipo: el inseparable Bumblebee, aliado y guardaespaldas de Sam, que se sigue convirtiendo en Chevrolet Cámaro pero con más armas; Ironhide, especialista en armas Autobot que se transforma en un ‘TopKick GMC’ (ojo los fans de este personaje, que preparen una buena caja de clínex); Ratchet, médico Autobot que se transforma en un vehículo de bomberos Hummer H2 desde la primera película, pero esta vez con algún tono verde y blanco en la pintura, SlideWipe, Autobot que se transforma en un Chevrolet Corvette Centennial que ya apareció en la anterior entrega; Wheeljack, novedad en la saga, que se transforma en  un Mercedes-Benz: W212 y que tiene aspecto anciano, se parece a Albert Einstein; Wheelie, que es el pequeño radiocontrol ex – Decepticon; Brains, un pequeño ordenador portátil amigo de Wheelie; Dino, un Autobot que habla en italiano y que se transforma evidentemente en un Ferrari; y los Wreckers, una especie de coches NASCAR basados en sus homónimos animados Leadfoot, Roadbuster y Topspin. Hay un Autobot más que no voy a desvelar por ser clave en la trama.
Por parte de los malvados Decepticons tenemos a un malherido Megatron, que es el líder de estos villanos  y que en anteriores entregas se convertía en una especie de avión, esta vez se mantiene oculto transformándose en un viejo camión cisnerna Mack y recupera la característica capa que en algunas versiones animadas lleva. Por supuesto están: el fiel Starscream, su comandante del aire que se transforma en un avión de combate F-22 Raptor; Soundwave, que es el MERCEDES SLS AMG plateado que conduce la rubia y que la en la segunda entrega era el famoso satélite que daba instrucciones a los Decepticons desde la órbita; Laserbeak, el pequeño transformer volador que adopta la forma de pájaro, concretamente la del Condor, que es su versión animada; Sideways, Decepticon que no hace gran cosa y que aparece en la imagen promocional de la película atravesado por la espada de Optimus Prime; el incansable Barricada, que se transforma en un Mustang Sallen versión patrulla de policía y que sobrevivió en las anteriores entregas; Shockwave, que actúa como uno de los villanos principales de la película y que se transforma en un tanque cybertroniano volador, su accesorio es un cañón mucho más grande que el de Megatron, que está conectado desde su espalda hasta su brazo; y The Driller, que es ese gusano gigante aterrador que comanda  el citado Shockwave.
A parte de estos aparecen muchos más robots secundarios de ambos bandos y muchísimos elementos alienígenas que harán las delicias de los fans de los efectos especiales. Como decía anteriormente, esta es una de las grandes películas del año y de las mejores del verano 2011, id a verla al cine ¡YA!.

Nota: 9,5

X-men primera generación

Nueva cinta de superhéroes en el cine y nuevamente un servidor acude a la cita para disfrutar en pantalla grande de esos fascinantes personajes que Stan Lee y sus colaboradores Jack Kirby y Steve Ditko, crearon para deleite de miles de aficionados al comic. En esta ocasión los protagonistas de la historia son los X-Men, quienes ya tuvieron su correspondiente ración cinematográfica hace unos años con un resultado más bien decepcionante.
X-Men: primera generación es el título que recibe esta cinta. Una película que abre la posibilidad de nuevas entregas, que a su vez es la cuarta incursión de estos personajes en el cine o quizás la quinta si tenemos en cuenta la película de Lobezno: orígenes. Aclarar que en esta ocasión nada tiene que ver con los anteriores films pese a que Bryan Singer, director de la primera y segunda entrega, haga labores de producción.
Como siempre conviene iniciar esta crítica por el argumento del film. La historia nos cuenta el épico comienzo del grupo de la Patrulla-X (así se conoció en España a los X-Men), y revela la historia secreta de una serie de sucesos de fama mundial como es la guerra fría. Antes de que los mutantes se revelaran al mundo, y antes de que Charles Xavier y Eric Lensherr adoptaran los nombres del Profesor X y Magneto, eran dos jóvenes que descubrían sus poderes por primera vez. No eran archienemigos, sino que al principio eran amigos íntimos, que trabajaban juntos con otros mutantes (algunos conocidos y otros nuevos) para parar a algunos mutantes que buscaban enfrentar a las dos super potencias del mundo, EEUU y URSS, en una guerra nuclear. En el proceso se abrió una brecha enorme entre ambos, que dio inicio a la guerra eterna entre la Hermandad de Magneto y los X-Men del Profesor X.
 

La película es considerablemente mejor que todas las anteriores juntas, mucho más rica en diálogo y argumento, mejor narrada y más profunda. Las interpretaciones de James McAvoy y Michael Fassbender en los respectivos roles de Profesor X y de Magneto, son de lo mejorcito de la cinta y eclipsan al resto de personajes. Me sorprendió ver como el británico director Matthew Vaughn consiguió llevar a cabo un producto que dista enormemente de la fidelidad a la historia original y cambia sustancialmente toda la trama de los mutantes, manteniendo eso sí, algunos nexos de unión con la historia original. Los guionistas Jane Goldman, Ashley Miller, Jamie Moss y Zack Stentz, deciden apartarse del producto original y crear un punto de vista diferente que sorpresivamente convence al espectador y aporta una visión fresca de los personajes de Marvel. Es notoria la influencia de Bryan Singer, que actúa de productor y que utiliza imágenes rodadas para la tercera entrega “X Men 3: La decisión final”, como un posible nexo de unión que simbolice la historia que creó para Magneto hace ya unos años. Estas secuencias son las que abren la película, al igual que entonces, donde un joven Erik se encuentra recluido en un campo de concentración Nazi y su ira desata sus poderes al máximo nivel.

En esta cinta descubrimos como comenzó todo, porque Charles Xavier acaba en una silla de ruedas, como Erik acaba convirtiéndose en el poderoso Magneto y consigue reclutar a Mística entre otros mutantes,  como nace la escuela del profesor X para entrenar y proteger a alumnos especiales, como surge el grupo X Men… Todo desde el punto de vista de cuatro guionistas que, como ya he dicho anteriormente, se inventan prácticamente el 80 por ciento de la historia y escapan al argumento original de los comics.
La cinta se centra especialmente en Charles Xavier y Erik Lensherr, profundizando en la personalidad de cada uno de ellos y sus relaciones con el resto de personajes. Tiene unos diálogos muy conseguidos entre ellos y muchos guiños y gags que son de agradecer sobre todo entre los fans de las viñetas de los años 60 que es donde se sitúa la acción y de donde más se han nutrido los guionistas. Por el contrario, olvidan completamente desarrollar al resto de personajes, más bien aparecen como secundarios sin contar datos que podrían ser interesantes como el parentesco entre Alex Summers (Havok, el chaval que lanza energía con sus brazos) con Scott Summers (cíclope, conocido por ser el líder de los X Men mucho más adelante); o la historia de Mística, de Hank Mccoy o de algún miembro más… unos cuantos personajes que quedan eclipsados por la espléndida interpretación de los anteriormente mencionados de James McAvoy y Michael Fassbender.
Uno de los mayores errores de las anteriores entregas era la presentación de los personajes y el excesivo protagonismo de alguno de ellos. Se mostraban unos X Men planos, sin una meta concreta, aburridos y diferentes, infantiles y predecibles… En esta ocasión vemos como llevan el característico traje azul y amarillo, vemos como se relacionan y como afloran los sentimientos. Nos encontramos sin duda ante el mejor título de los X Men  que hay en este momento adaptado al cine, porque gustará a todos los que no conocen el comic original y mostrará un punto de vista diferente para aquellos fans que quedaron disgustados con las anteriores cintas.
            
Lamentablemente se nota que es una película acelerada, rodada con bastante prisa y alejada de la calidad de las últimas películas de la factoría Marvel. Se nota a kilómetros que los derechos de la franquicia no están en Marvel Pictures y eso la convierte en una cinta inferior a Iron Man, Thor o incluso El increíble Hulk… El mayor problema de estos héroes, así como Spiderman o Los 4 fantásticos, radica precisamente en que Marvel Pictures no puede desarrollar a su gusto la historia de ellos porque en su momento vendió los derechos a otras productoras (no olvidemos que Marvel Pictures nació hace muy poquito gracias al éxito de las películas y franquicias que cedió). Esto se hace palpable desde el primer minuto de metraje, aunque por supuesto la épica de esta peli es asombrosa, no aburre en ningún momento, y no sobra nada de metraje. Los efectos especiales son geniales, la banda sonora acompaña la acción perfectamente, está rodada en un excelente 2D, para nada necesita el formato de moda 3D y esto también es en cierto modo de agradecer ya que la saturación de ese formato puede ocasionar una pérdida de calidad en ciertos films.
                                                                                                                     
La película es buena, esa conclusión está clara, pero tengo que darle varios puntos negativos. En primer lugar carece de escena secreta al final, y al no pertenecer a Marvel Pictures, como Thor o Capitán América, no tiene nexo de unión con el nuevo universo que está creando la poderosa compañía adquirida recientemente por Disney. Tampoco aparece Stan Lee, no os molestéis en buscar su cameo porque no lo hay; posiblemente se deba a las excesivas licencias que se toma el director y los guionistas alejándose de la historia original o que el apresurado rodaje no permitió al gran Lee estar presente en el mismo… Sea como sea, la verdad es que se le echa en falta. Pero mucho ojo, cameo lo hay, y más de uno, no os voy a desvelar cuales, pero hay uno en concreto muy gracioso.

En cuanto a los mutantes que hacen aparición, tenemos alguno conocido como Bestia, Havok o Banshee. Otros son más novedosos como Azazel o Tornado, interpretado este último por el actor español Alex González, que como curiosidad os diré que no tiene ni una sola frase en todo el film pese a aparecer bastante en el mismo.                   
Realmente puedo afirmar que la película me ha sorprendido gratamente pero me esperaba más de ella, los guionistas han tenido la osadía de inventarse muchas cosas pero también de abrir un montón de frentes argumentales que dejan abiertos, quizás para otras entregas, pero que estaría bien hubiesen extendido un poco más, sobre todo en lo que concierte al villano principal Sebastián Shaw, interpretado por un sorprendente Kevin Bacon.
Una lástima que Marvel Pictures no pueda hacerse cargo de estos personajes, seguro que podría hacer grandes logros pese a que Twenty Century Fox lo intenta y en algunos casos como este, consigue convencer. Aún así considero que muchos fans saldrán algo decepcionados, pero yo les diría que traten de ver esta película como un nuevo comienzo, una nueva historia que parte de cero y que busca mostrar un enfoque distinto partiendo de la historia original y modificando la misma con ciertos matices y gags a lo clásico.
Decir que Matthew Vaughn, es un conocido productor y director de cine de origen británico, también famoso por haber contraído matrimonio con la modelo Claudia Schiffer, y que ha dirigido entre otras Kick Ass. A Michael Fassbender lo hemos visto en la película 300 y en multitud de series televisivas americanas; por su parte James McAvoy actuó en Las crónicas de Narnia el león la bruja y el armario o en El último rey de Escocia.
En resumen, muchísimo mejor que todas las películas anteriores de X Men. Bastante inferior que todas las películas que nos está dejando la factoría Marvel en estos últimos años y considerablemente divertida, al menos esta si tiene momentos emotivos.

Nota: 7.5

Piratas del Caribe en mareas misteriosas

Una vez más acudí al cine sabiendo que la película que iba a ver no me gustaría, y no porque fuese mala, sino por el género y el protagonista de la misma, hablo de Piratas del Caribe en mareas misteriosas, la cuarta entrega de la exitosa saga que ha recuperado este tipo de aventuras marinas. Finalmente me invitaron, de manera que si la película me disgusta al menos no perdería dinero. Afortunadamente ese no fue el caso, la cinta es considerablemente mejor que sus predecesoras en muchos aspectos y resulta bastante entretenida.
La película nos sitúa tras los acontecimientos de las anteriores entregas, no especifica el tiempo trascurrido, y se reinicia con una nueva aventura que nada tiene que ver con las vividas por Orlando Bloom y compañía. En esta ocasión Jack Sparrow y el resto de personajes se embarcan en busca de la fuente de la eterna juventud, para llegar hasta allí vivirán aventuras de todo tipo, traiciones y encuentros con criaturas fantásticas.
La película sigue en la línea de la saga, utiliza los mismos recursos que en las tres películas anteriores aunque apostando más por el entretenimiento y la fluidez simplificando el desarrollo de los diferentes personajes y no aburriendo con interminables historias de cada uno de los protagonistas, aquí simplemente está Jack Sparrow, la misteriosa fuente de la vida, y el resto gira en torno a este argumento, sin complicaciones, pura aventura para entretener únicamente ya que no es lo sorprendente que fue la primera ni muchísimo menos un super peliculón. Más bien se trata de un producto que cumple con su cometido y que consigue divertir y entretener sin profundizar en otras historias.

El protagonista absoluto esta vez es Jack Sparrow, no se echan de menos a sus antiguos compañeros de aventuras y a la vez se agradece la aparición de personajes como Barbosa que son un clásico y que aportan continuidad a una película que puede verse perfectamente sin necesidad de visionar las anteriores. Como digo creo que es mucho más entretenida que las otras, aquí es una continua diversión, un entretenimiento puro y duro que deja en segundo plano al guión, con un Jack Sparrow mejor, menos irritante y quizás más maduro en cierto modo que en sus anteriores periplos.
En esta película también adquiere un rol principal la señorita Penélope Cruz, actriz que con todos mis respetos nunca me gustó y que en esta cinta cumple con su cometido dándome la impresión que esta puesta en el reparto más como reclamo que otra cosa. Disney consigue explotar de nuevo la gallina de los huevos de oro con un título para todos los públicos, que cualquiera puede ver para pasar un agradable rato cinematográfico y que gustará a todos por lo divertido de sus secuencias.
Quiero decir que es una película para ver en 2 dimensiones, no merece la pena acudir a una sala de 3D porque no ofrece nada nuevo, ningún tipo de interés en este formato, un 3D de los simples, conseguido, pero de los que cuando te acostumbras ya no lo notas, era mucho más espectacular el anuncio del limpiador que pusieron al principio de la película que la propia cinta en sí. Lo que me llamó, y mucho, la atención es que su enorme duración queda reducida ante la rapidez del desarrollo de la historia, parece que pasan las horas y  no te enteras, si hubiese durado otra hora más no se habría notado porque reitero de nuevo que es muy entretenida. La verdad que me resulta muy peculiar ver esta película porque pertenece a un género que no me gusta, esta protagonizada por un personaje que nunca me dio mucho más y encima con Penélope Cruz en pantalla, pero con todo me ha gustado precisamente por la rapidez con la que trascurre todo y porque cierra la historia dejando abierta la posibilidad para la siguiente entrega. Todavía me acuerdo de lo aburrida que fue la segunda parte y de lo caótica que resultó la tercera, pero con esta se reaviva la llama pirata y se abre la puerta a nuevas expectativas que espero sepa aprovechar Disney en las siguientes partes, no olvidemos que será una nueva trilogía.
Creo que aporta un aire fresco a la franquicia, aunque en mi opinión se repite la metodología narrativa recurriendo al éxito de lo mostrado ya en las anteriores entregas, por ejemplo la historia de amor que protagonizaban Keira Knightley y Orlando Bloom es ahora sustituida por la que protagonizan el misionero y la sirena (Sam Claflin y Astrid Berges-Frisbey respectivamente). Dirige Rob Marshall, que ya dirigió memorias de una Geisha o Nine y que se adentra en un género nuevo para él pero el cual no tenía muy difícil de llevar a buen puerto dada la personalidad de los personajes de la historia y lo que arrastran tras de sí.
En resumen, una buena cinta para pasar el rato, entretenida, visual, llamativa y para todos los públicos. Encantará a aquellos que disfruten con el género de piratas, gustará a quienes busquen una buena película de aventuras y de entretenimiento y pocos saldrán a disgusto, eso desde luego. Yo la recomiendo, aunque no es para nada un peliculón.

Nota: 7

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