Crítica de John Wick 4

Con un poco de retraso, pero al fin he podido disfrutar de la cuarta entrega de John Wick. ¿Quién podía imaginar hace unos años que esta saga se convertiría en un autentico fenómeno y referente de la acción devolviendo el esplendor perdido a Keanu Reeves allá por 2014? Recordemos que la primera entrega ni siquiera llegó a estrenarse en cines, pero eso no impidió que rápidamente se hiciera un éxito increíble que nos conduce directamente hasta la actualidad. Con cada nueva entrega, la saga alcanzaba una cota mayor de acción y espectacularidad, parejo todo ello también al éxito de cada una, y con esta cuarta película se consigue lo que parecía casi imposible en el género, superar la anterior cinta que ya resultaba espectacular. 

Esta nueva entrega continua explorando el universo que, poco a poco, y creo que de forma casi inesperada, se ha ido presentando en cada libreto no llegando nunca a conocer hasta donde llegan los tentáculos de esa especie de organización mundial y todo su complejo y entramado sistema; lo hace repitiendo el esquema de la tercera cinta, que tan bien funcionó, pero exagerándolo aún más y alcanzando más de dos horas de acción ininterrumpida, todo el rato pasan cosas, a cada cual más loca que la anterior y es imposible aburrirse.

Sin entrar a destacar interpretación alguna, pues no es lo que prima en este tipo de filme, todos los actores están a la altura de los auténticos protagonistas y artífices del éxito de esta saga que son los “stuntman” o “especialistas de cine”, que con sus trabajadas coreografías y sus excelentes secuencias de batalla, sin cámara fija y con constantes guiños y alusiones a sagas típicas de acción del cine como James Bond o Misión Imposible, o a clásicos inolvidables como las cintas de Bruce Lee,  consiguen mostrar en pantalla un auténtico espectáculo visual, exagerado pero con cierto toque realista y un poco fantástico, esto es algo muy difícil de conseguir y que hacía mucho tiempo que yo personalmente no sentía en una sala de cine.

Tanto tiempo que habría que remontarse a los 90, ya no digo los 80 porque era un crio, pero sí cuando he tenido la ocasión de ver en pantalla grande algún clásico de esa década, para sentir esa sensación que me produjo el disfrutar de John Wick 4 en la gran pantalla. Esta cinta es el claro ejemplo que es posible hacer películas de acción sin complicaciones, sin necesidad de costosos efectos especiales y con solamente la inteligencia y creatividad de gente que sabe y es que todo el metraje está llevado a cabo por especialistas, así como la dirección y esto no es una tontería.

La trama es muy simple, muy sencilla, y no tiene ninguna pretensión, no hay nada sorpresivo que no hayamos visto ya y sencillamente se limita a continuar la historia donde acabó la tercera parte, con algún regreso sorpresa y desarrollando un argumento y una acción que va de menos a más, pero presentada con una impresionante secuencia de acción para dar el pistoletazo de salida a un sinfín de secuencias frenéticas que han ingeniado los guionistas Shay Hatten y Michael Finch.

A los más puretillas, cinematográficamente hablando, este tipo de películas nos hacen viajar a una época en la que cine era eso, puro entretenimiento, la era de los duros de la acción donde cualquier cosa era posible sin necesidad de tener super poderes, capa o trajes de super héroes, y encontrar eso en una sala de cine en la actualidad es tremendamente complicado, sin contar que en esta película ni agenda, ni pollas, por fin un poco de libertad de esa matraca constante de la inclusión forzada, la agenda, el feminismo…. Que descanso poder disfrutar de una película sin tener que comerte a calzador las mierdas de nuevo orden mundial que lenta, pero inexorablemente se va haciendo con el dominio total y absoluto ante la pasividad de la gente que, como ganao bobino, balamos sin rechistar.

En definitiva, una película impresionante, la mejor seguramente de toda la saga, una cinta para disfrutar sin más, para entrar en la sala y alucinar con un balagar de secuencias de acción sin fin que concluyen con un clímax que, tal vez, sea lo único que no me acabó de convencer, que no por ello gustar, pero ahí nos metemos en gustos personales y es que yo soy más de otro tipo de finales.

Nota: 9.5 / 10 


Crítica de Shazam 2: La Furia de los dioses

Bueno, a regañadientes al final he ido a ver Shazam 2, una cinta que ya aventuraba mala y cuyas expectativas tenía bastante bajas, y tal como sospechaba, la cinta cumple con esas características de forma tajante. Para mí una película incluso peor que la primera entrega, que puedo salvar de la quema absoluta únicamente porque iba tan mentalizado de que no me iba a gustar, que dentro de lo poco que me gustó hay cosas salvables que hacen que no baje del cinco, pero me cuesta otorgárselo la verdad. Vayamos por partes.

Evidentemente la película es mala, el propio director no hace mucho declaró que no le extrañaba nada que tuviera un mal resultado en taquilla, que él puso el cazo por adelantado y chao, así que lo obvio se hace patente; me decía mi buen amigo Jaime que mejor que Thor love and thunder o Quantumania, no puedo estar más en desacuerdo, si aquellas cintas de Marvel tenían ese humor mierda que sobra en gran medida, en esta es tan abrumador y tan pueril que ni de coña es mejor que las citadas.

Pero bueno, vamos a empezar por lo que me gustó de la película, pocas cosas, pero alguna pude digerir; sin duda que la trama tenga constantes referencias mitológicas es un punto a favor, eso es algo que me gustó sobre todo en la parte final donde aparecen las criaturas que han de enfrentar y que para que entendemos un poco de mitología, enseguida ubicamos como el cíclope, el minotauro, la quimera o la sirena (no, no la que es mitad pez y mitad mujer, sino la original) Todo lo que es el aspecto de mitología, el mundo de los dioses y esas referencias clásicas es de lo poco salvable de la cinta. También destacan los efectos especiales y las propias criaturas que, a nivel técnico, están realmente bien.


Todo lo demás, una infinita tortura que quizá a ojos de un niño de 10 a 14 años le pueda hacer gracia y gustar, pero a mí me ha parecido un tedio sin fin, ya no solo por lo infantil y simple de la historia, que lo puedo comprar ya que al final el enfoque de la cinta es el que es, sino por la escasísima calidad interpretativa de los personajes. El protagonista se supone que en su versión “niño” va a cumplir 18 años, o sea que ya peina pelos en los cojones, y su compartiemiento es tan sumamente infantil y tan de imbécil, que solo lo podría comprar si la edad del mismo fueran eso, 10 o 12 años, pero ya con 18 ¿Cómo hostias se puede ser tan sumamente imbécil? Si hasta va a un pediatra. Cada chiste o gracieta que suelta es peor que la anterior y hace menos gracia, pero es la comparsa que le acompaña no son mejores, cada niño es de lo más repelente y se nota que no sabían muy bien que hacer con tantos “super héroes” en el guion, sobran todos.


Es posible que me este haciendo muy viejo para este tipo de cintas y reconozco que me siento incapaz de poder mimetizarme con un niño para valorar quizá de otra forma el metraje, pero es que me resulta imposible porque hasta para un niño Shazam resulta un memo. Luego hablan mucho del humor en Marvel, y cierto es que hay cintas donde se pasan, pero al menos el humor de esas cintas en líneas generales tiene un toquecito más pícaro o son chistes que, aunque malos, un adulto digiere de otra forma, pero es que esta cinta es tan infantil y con unos chascarrillos tan mediocres, que ni los niños merecen eso.


Volviendo a los personajes, lo dicho, se hacen cargantes e insufribles, únicamente podría salvar o soy capaz de digerir un poco a la más “joven” de las villanas e interés amoroso de uno de los protagonistas y quizá la chica ya “adulta” del grupo que en sus escasas intervenciones parece ser la única medianamente inteligente o acorde a su edad. Ni Hellen Mirrer es capaz de desatar su talento en una cinta tan pueril, incluso Lucy Liu parece idiota por momentos, no sé que ha sucedido con este libreto pero tiene todos los elementos necesarios para conducir a la ruina la película.

Argumentalmente, la simpleza de la historia hace que el tiempo pase muy lento, y eso que no es excesivamente larga, pero de alguna manera ciertos planos y el hilo narrativo hacen que se sobre lleve esto mezclándolo con unas secuencias de acción que, pese a lo poco que duran, sirven como entretenimiento para aliviar el tedio de la trama principal. Por otro lado, lo momentos de emoción que tiene la película o que se supone tienen una carga dramática muy pronunciada, quedan de nuevo opacados por la excesiva puerilidad de la película, que además es predecible hasta decir basta y si encima has visto los trailers y clips, las pocas sorpresas que puede deparar la cinta te las joden, como la presencia de Wonder Woman.


En cierto modo el resultado de este producto es un desastre esperado ante el maremágnum y caos que se ha producido en DC y en Warner en los últimos meses. Al margen de esto, las dos secuencias postcreditos son malas a rabiar, la primera otro chiste super malo y además carente de sentido ante la deriva que va a tomar el DCU, por tanto irrelevante y la segunda una sunormalidad que podría tener sentido si hubiera planes de una tercera entrega, cosa que afortunadamente no tiene pinta que vaya a suceder.

Poco más se puede decir de esta película, simplemente es una cinta super infantil, claramente enfocada a los nenos, pero no a los muy avispados la verdad porque he visto títulos de Pixar y Disney más complejos y trabajados e igualmente destinados a los niños y con humor, infinitamente mejores a esto. Imagino que una vez gastado el dinero había que estrenarla y que fuera lo que dios quiera, una auténtica pena. Yo no recomiendo su visionado, son dos horas que se hacen eternas, quizá a los más pequeños les pueda entretener, pero a mí me ha dejado más bien entumecido. Ojo, y la he digerido mejor gracias a que ya iba con las expectativas muy bajas y sabedor de como fue la primera entrega, que si no, la hostia habría sido mucho más grande.


Yo, en este caso, poniendo en una balanza el entretenimiento, “disfrutabilidad” , trama e interpretación… me cuesta aprobarla, no obstante tampoco creo que merezca un suspenso tan grande, así que como hacían en la escuela cuando te querían aprobar por pena pero debían ser coherentes con las respuestas del examen… le otorgo un 4,5 que podría quedar en su suficiente, aprobado raspado, pero también en un insuficiente… no lo sé, creo que lo justo dada mi opinión es esa nota, un 4,5. Por aquí vamos mal DC, por aquí vamos muy mal.

Nota: 4,5 / 10

Crítica de Creed III

Bueno pues en este completísimo mes de marzo, lleno de super estrenos, la primera en la lista ha sido Creed III, ya sin el subtítulo de “La leyenda de Rocky”, y que cierra de forma brillante esta trilogía protagonizada por Michael B. Jordan y, además, en este caso también dirigida por él. Debo decir que esta película es la mejor de las tres, en mi opinión maravillosa en aspectos tanto narrativos como interpretativos y, si además tienes frescas las anteriores entregas, la experiencia es muchísimo mejor ya que ves como hila perfectamente la trama principal y las subtramas que sucintamente nos habían presentado en las cintas anteriores.

En esta ocasión salí del cine muy satisfecho y con la sensación de haber visto una de esas películas motivantes llenas de momentos inolvidables y lo único negativo de la película, al margen de la música hip hop que nunca me gustó pero es la tónica predominante dado el lugar donde se ubica la historia, es la inexistente presencia de Sylvester Stallone, Rocky, al que solo se alude de forma brevísima en una pequeña conversación sin relevancia alguna. Bien es cierto que el guion y el talento de Jordan cuentan la historia de una manera que consigue medio ocultar ese vacío que deja el veterano Stallone, pero aún así el peso del mismo y la carga emocional que mantiene en las dos cintas previas con Adonis Creed, hacen que se le eche mucho en falta sobre todo en varias secuencias muy potentes a nivel emocional y de caída del protagonista en las que Rocky debería haber estado. Algo ha sucedido, desconozco el que, entre la productora y el actor ya que por todos es sabido que antes del estreno de la película el propio Sylvester se mostró muy molesto por no formar parte del libreto, pero sea lo que sea lo que haya sucedido para sacar de la historia a Rocky Balboa, se me ocurren muchas fórmulas más elegantes, quizá aludir a una hipotética muerte a causa del cáncer que tenía el personaje en la primera entrega y que Creed le recuerde con algún plano de alguna foto, no sé, algo… Es sin duda para mí, lo peor de la película, pero ello no hace que sea un mal producto, simplemente en mi humilde opinión falta la guinda al pastel.

Todo lo demás me parece sencillamente espléndido, cine del de antes, del de los años 80, bien fusionado con el actual, todo funciona a la perfección. Por un lado, tenemos la increíble conexión y química entre el trio que lleva el peso de la trama central, Jordan con Teesa Thomson forman una pareja muy creíble y con esa niña parecen una familia tal cual, muy natural y Jonathan Mayors hace una enorme labor como personaje oscuro que guarda en secreto un rencor palpable gracias a números planos muy bien logrados. La verdad es que todos los intérpretes de la cinta hacen un trabajo espléndido, ello ayuda mucho a empatizar con cada personaje y su trasfondo.

En cuanto a la acción, los combates, y esos momentos únicos de la franquicia Rocky vuelven a estar muy presentes pero dotados de ideas que me resultaron bastante chulas y que tienen que ver con el nivel de frikismo del director y protagonista Michael B. Jordan, habrá quien no lo quiera ver así, pero el combate final está lleno de referencias a icónicos animes y hay un momento en esa batalla final rodada de una forma muy original, con golpes a cámara lenta, efectos que te introducen en el pensamiento de cada personaje en ese momento donde solo importan ellos y nadie más, que es una absoluta delicia.

Tal vez, por sacar algún elemento que me haya gustado menos, algunos combates se alargan en exceso porque de algún modo es bastante predecible lo que va a suceder, y quizá hay un momentín hacia algo más de la mitad de la cinta donde todo se acelera un poquito tras descubrir esa oscuridad del personaje de Majors a la que hacía alusión antes, me parece que esa parte de la historia de Creed donde cae de alguna manera al fondo del pozo se desarrollara más en lugar de algunos elementos que sí tuvieron mucho más metraje al inicio del film, pero es una cuestión puramente de gustos y estilos narrativos, la cinta no cansa en ningún momento y pese a la ausencia de Rocky, incluir al final aunque solamente sean unos acordes arreglados del mítico tema musical de la franquicia es un guiño que se goza muchísimo por la escena en la que suena.

Como digo, una cinta digna para cerrar la trilogía de Creed a lo grande, un gran trabajo de Jordan que, de nuevo digo, me recordó mucho más al estilo de películas de Rocky de los años 80 que las anteriores de Creed. Cinta que además, en cuanto a temas de agenda, inclusión y todo eso, cumple como siempre he dicho… de una forma acertada, sin hacer hincapié forzado en ello, simplemente forma parte de la historia, son todo personajes negros, hay blancos, hay latinos, esta la nena de ellos con su problema de audición, es una película bien hecha y se agradece mucho ver este tipo de cintas en el cine últimamente.

En definitiva, película muy entretenida, que cierra perfectamente la trilogía, que incluso deja alguna ventana o puerta abierta a una posible nueva saga, pero que creo es innecesaria. Le otorgo un 8,5 sobre 10, al final la usencia de Rocky pesa, pesa mucho, y por eso mayor mérito. Pero bueno seguro que Stallone no le importa que el filme sea un éxito ya que, pese a su ausencia, es productor ejecutivo, es decir, pone el cazo y eso siempre mola.

Nota: 8.5 / 10


𝐂𝐫𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚/𝐜𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐞𝐥𝐢́𝐜𝐮𝐥𝐚: 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐭𝐫𝐚́𝐬

Mi buen amigo Jaime, conocedor de mis gustos por películas “peculiares” o vamos a decir “perturbadoras” pero no desagradables, me recomendó ver una cinta de Netflix que verdaderamente me ha sorprendido, se trata de “Dejar el mundo atrás”, un filme que adapta la novela de Rumaan Alam, que se publicó me parece allá por el 2021. 

Yo definiría esta película como una especie de mezcla, en cuanto a fórmula narrativa, entre la serie Perdidos, los primeros y más clásicos títulos de M. Night Shyamalan y un poquillo de ese intríngulis perturbador que algunos directores tipo Nolan o Spielberg saben meter en su justa medida en sus mejores obras.

Tenemos pues un drama apocalíptico que durante cerca de 140 minutos se empeña en no dejar espacio a las explicaciones que como espectador espero, a cada poco sucede algo “shamaliano”, que se cuenta sin desarrollar demasiado y abriendo más y más incógnitas durante cada suceso “rollo Perdidos”; una técnica infalible que hacia tiempo que no veía usar en un largo y que, te guste más o menos la trama o subtramas, te acaba enganchando simplemente por en ansia de saber que cojones está pasando. Y en este caso, además, resuelve al final, y lo cierra todo de forma bastante sutil dejando espacio a la sorpresa, pero no por ello sacrificando cierta obviedad.

Es decir, la película arranca de una manera que ya te mete dentro, la trampa shamaliana lo llamo yo, y conforme se va desarrollando el grueso principal del misterio que envuelve todo el metraje, se empieza a centrar más en lo personal y en el desarrollo de los personajes, algo que sin estar del todo mal, a mi personalmente me da bastante por culo en este caso ya que aunque las interpretaciones son espléndidas por parte de todo el elenco, no me acabo de creer este tipo de “personaje”, no se explicarlo, es como estar jugando constantemente a cada momento al cluedo, nunca tienes claro de que palo va cada personaje, lleva hasta el paroxismo comportamientos y diálogos que, sin negarles el interés, en una situación sí, me resulta bastante complicado que alguien reaccione de esa manera, pero entiendo que se trata de mantener el misterio hasta el final, jugar con la mente del espectador mientras presenta diferentes personalidades de personajes con diferentes vidas y formas de entender la vida, pero todos dependientes de la tecnología y con desconcertantes maneras de comportarse.

Todo esta planteado para que desde el minuto 1, desde el primer diálogo de Julia Roberts, el espectador se ponga a establecer comparaciones rápidamente. Cuando digo lo de la mezcla de recursos y fórmulas narrativas es porque obviamente hay muchas referencias a ese tipo de situaciones que se vivían en la serie perdidos, muchos planos que nos llevan al espacio, al sol, al tema de posibles efectos de un apagón tecnológico consecuencia de llamaradas solares, esa forma de meternos animalitos que se comportan de forma rara yendo a ciertos lugares todos en manada o esa secuencia de los coches tesla que conducen hacia un destino fijado porque sí y que te hace plantearte si el rollo no irá más hacia un tema de un problema con el magnetismo en la tierra… Joder, por momentos incluso se insinúa sutilmente que pueda ser cosa de extraterrestres.

Pero no, nada de eso, en la complicada e intrincada trama argumental que plantea la película, el director nos trata de perder en el desarrollo de los personajes y sus subtramas para que nos sorprenda más la revelación final pero que, en todo momento, ha estado presente durante todo el metraje y no es otra cosa más que algo tan simple como las consecuencias que puede tener la excesiva dependencia del ser humano con la tecnología, llegando a hacerte casi inútil para poder resolver cuestiones banales; y también las consecuencias de como podría darse una guerra sin tanques, sin soldados y sin más armas que una aplicación.

Y hasta aquí puedo decir porque es una cinta que merece la pena ser vista sin saber nada, disfrutar de cada momento de tensión y de cada melón abierto, comerte cositas de los personajes que tampoco es que importen mucho pero son necesarias para que exista ese rol “cluedo”, pero que sigue pareciéndome poco realista, al menos yo desde luego no me comportaría en una situación similar de algunas maneras que nos muestra algún personaje, pero todo eso queda opacado ante un buen trabajo de dirección, de montaje y de desarrollo narrativo porque la película te atrapa y aunque no acabo yo de entender la obsesión del director por el abuso de tantos planos desde el cielo o dando girando la cámara de lado y dando vueltas, reconozco que es un recurso que perturba y funciona aunque me pareció abusivo, había momentos que no sabia si estaba viendo una película o jugando al mítico juego GTA de la play, aquellos primeros títulos que se veían en plano desde el cielo.

Por tanto y para no enrollarme más, decir simplemente que es una película muy recomendable, de las que te hacen pensar, cuya trama discurre con un marcado rumbo hacia el comportamiento social, heche en falta más valentía para ver el comportamiento político, pero la gente no se va a encontrar un filme con una propuesta apocalíptica sobre un virus capaz de cambiar la fisionomía de la gente, o matarlos, o mutarlos, o que venga un ataque bacteriológico o cosas así, aquí sencillamente nos da que pensar sobre lo que un “caos tecnológico” puede desatar en todo el planeta a día de hoy, y no hablo de terminators no.

Ah y no tratéis de buscar explicación a todo como lo intenté yo, hay una secuencia en la que de repente un montón de flamencos llegan y se posan en la piscina haciendo casi que se caguen de miedo quienes los ven, porque ese tipo de cosas que incluye la película no buscan el mostrar efecto “explícame que pasa” sino enseñar algo tan simple como la migración de unas aves a consecuencia de un problema gordo que los personajes desconocen y es ese desconcierto el que hace que hasta la situación más simple y ordinaria parezca que es el infierno.

En cuanto al final, a mi me gustó, es un final interpretable, no se si bueno o malo, pero adecuado y lógico para el contexto que nos plantea este thriller del director Sam Esmail y los actores Julia Roberts, Mahershala Ali, Ethan Hawke o Kevin Bacon, como principales puntales de todo lo que sucede.

𝗡𝗼𝘁𝗮: 𝟴/𝟭𝟬

Crítica/Comentario de "Infiesto"

Hoy ha sido una jornada de bastante cine, acabo de concluir de ver la película “Infiesto”, rodada en Asturias bajo el amparo de Netflix y que plantea una historia que, al menos, huye de los tópicos de las cintas que se suelen grabar en esta maravillosa tierra donde vivo y que siempre tienen que ver con la comedia.

En esta propuesta, la película nos ubica en el contexto cronológico del inicio del estado de alarma durante la crisis del COVID en España y concretamente centra el relato en Asturias. En líneas generales, y me duele decirlo, la película me parece bastante mala, tiene sus cosas salvables, pero en general es un título que me transmitió por todas partes una sensación paupérrima, desconozco el presupuesto y apoyos que haya podido tener el filme, pero desde luego la sensación continuada durante todo el metraje es la de una película de 4 duros que, para darle un poquito más de “calidad” (¿?) de imagen, se le añaden no se si colores y tonalidades oscuras y rojizas en cámara… no es fácil de definir, pero como decía mi madre la probina, que en paz descanse, “esto anuncia la ruina”.

Vayamos por partes porque ya digo que me duele tener que decir que la película es mala así que destacaré primero lo que me ha gustado, que algo ha habido, y sin duda eso es ver los planos (bastantes) en los que aparece Mieres, tanto su casco urbano como pueblinos que conozco bien del concejo y también me ha hecho gracia ver ubicaciones como la avenida de la Constitución en Gijón y algún que otro plano aéreo más que sin duda se ha buscado, quiero pensar o entender, para poder sumar al presupuesto algún tipo de ayuda regional, ya sabemos cómo funcionan estas cosas, pero ante la duda simplemente aplaudir esos planos y esa promoción visual de la cuenca y de otras partes de Asturias.

Eso es lo único que me ha gustado de la película, eso y saber que varios conocidos han hecho sus cameos, incluso gente de mi familia (los cuales confieso que no he conseguido ver) en la cinta. Me sorprendió también ver a “La Marquesina” como llamamos por aquí a Alberto Rodríguez, en un breve papel alejado de sus chascarillos y mierdas y también alguna que otra cara conocida en brevísimas secuencias. Todo lo demás, me parece como dije antes paupérrimo. La trama no esta mal, no es una mala idea, juega un poco con el rollo de la pandemia y algunas de las consecuencias que tuvieron las decisiones que se fueron tomando (de alguna forma no vi demasiada insistencia en el tema, cosa que agradezco porque obviamente va todo enfocado a defender lo indefendible) en esos primeros días de confinamiento para algunos personajes, con una trama policial que discurre de forma paralela a esta circunstancia, en torno a una especie de “¿secta?” o chiflaos que entendieron la llegada del COVID como “el fin del mundo” y bueno, a partir de ahí os podéis imaginar el resto.

Claro, el problema no es la idea, el problema principal es ya de facto las interpretaciones y el estilo simplista del rodaje, en general salvo dos actores, los únicos más o menos conocidos, el resto es como ver un sketch en la TPA, algunos locales hablando bien el “asturiano”, el de verdad, con otros que no son de aquí y que lo intentan hablar  “de aquella manera”, y es que se nota tantísimo cuando se intenta interpretar a un asturiano sin serlo, que canta demasiado. En líneas generales son interpretaciones muy pobres.El segundo problema que tiene la película es el desarrollo de la historia, claro, va parejo al talento interpretativo y a esa sensación de filme hecho con cuatro duros… Es un ir y venir para allá y para aca de los dos personajes protagonistas investigando el caso en cuestión, sin más, y separando más o menos la narrativa en el número de días de confinamiento, cosa que tampoco entendí mucho porque al final, ni el COVID, ni el confinamiento es el hilo conductor principal del argumento y del clímax de la cinta; pero bueno, que básicamente es una especie de viaje en un Audi A4 de los antiguos, de una pareja de policías que van hablando con personajes y visitando lugares para resolver un caso. Si está bien hecho y con buenos diálogos, pues bueno… vale, pero como tampoco sucede eso, pues nada.

Otro problema gordo de la película viene a nivel técnico, al menos esa es la sensación que me deja siendo profano en la materia, el sonido se nota que es lo que es, la imagen en general está tratada con algún tipo de filtro para hacerlo más cinematográfico, pero en líneas generales perfectamente podría haber sido una película grabada con Smartphones, incluso creo que quedaría mejor de este modo.

Son muchas cosas, yo lo resumiría de una manera que creo que encajaría mejor como formato para esta película y que “perdonaría” de algún modo todas esas deficiencias que me transmitió, y es que trocearan el metraje en capítulos y la pusieran como una serie de estas de Telecinco o Antena 3, usando esta misma trama y estos mismos medios, le metes algún rellenito por ahí para saber más sobre algunos secundarios, y te queda la típica serie de noche para poner después del hormiguero, o quien sabe, quizá en TPA, ya que como esta hecha aquí…. Pues no sería mala idea, pero vamos, con un coloso detrás como Nétflix, no entiendo que buscan con esta película. Ojo, igual este hecho a posta y la idea era hacer un thriller simplista sin más aspiración que la de engrosar el catalogo de plataforma que, para hacer frente a sus competidoras, confieso tiene cosas bastante peculiares… 

Con pena lo digo de verdad, me ha decepcionado mucho, no compro infiesto, lo siento, y tampoco la recomiendo salvo a los que por cariño a la zona nos presta reconocer paisajes y caras conocidas…

Nota: 3 / 10


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